lunes, 8 de octubre de 2012

El logro social


"Si he visto más que otros es porque estuve parado 
sobre el hombro de gigantes." Isaac Newton

  ¿Es justo considerar que el teléfono fue inventado por Graham Bell? ¿Está bien asociar el nombre de Edison con la invención de la lámpara incandescente? ¿Es correcto considerar que Einstein, por sí solo, dedujo la teoría de la relatividad? Seguramente sí. Ahora, ¿les damos a estas personas el justo valor que les corresponde por aquello que lograron? No lo creo. En estos tiempos de exitismo e individualismo, parece que nos hemos olvidado que el hombre vive en sociedad. Y que cualquier logro individual tiene un innegable origen social.
  Ninguna persona alcanza un objetivo por si sola. Todos hemos necesitado de la ayuda de nuestros pares para ir creciendo en cada uno de los aspectos de nuestra vida. Y los grandes nombres de la historia no son la excepción.
  Da la sensación de que si llegaste a "casi" inventar algo, no sos nadie, pero si tomaste una posta de larga data, y con una simple mejora alcanzaste a llegar a algo, entonces, sos todo.
  Es cierto que es imposible recordar todos los infinitos avances que ha hecho el hombre a través del tiempo. Entendiendo como avance incluso los errores que se cometieron. Pero también es injusto considerar un descubrimiento puntual como algo exclusivo del genio de un solo hombre.
  Tomemos el inventor que tomemos, antes de hacer su descubrimiento, fue ayudado por muchas personas que le enseñaron las ciencias necesarias para comenzar su proyecto. También, muchas personas, probablemente muchas más, le fueron dando un entorno favorable donde desarrollar un cierto tipo de personalidad. Una personalidad resistente a los fracasos (nadie inventó nada en el primer intento, ni en el segundo, ni en el décimo), de gran empuje y de convicciones firmes.
  Tampoco se puede ignorar que cualquier inventor se ha basado en teorías y ciencias que tienen años de historia y que le han provisto del cononcimiento necesario para poder dar un paso más. Esto lo dice con mucha más habilidad y méritos Newton en la frase que abre este post.
  Esto es aplicable a cualquier logro que haya hecho un ser humano. Detrás del logro, siempre encontraremos a una gran cantidad de personas que fueron absolutamente necesarias para alcanzarlo. Sin embargo, al momento de analizar el logro, dentro de nuestras cabezas queda asociado al nombre de una sola persona. Parece que olvidáramos todo lo demás. Y es así como cometemos un error: le asignamos a esa única persona un valor enorme y reducimos al máximo el valor del resto.
En este post inicio hablando de inventores y descubrimientos, sin embargo, todo esto que aquí expuse puede aplicarse también a logros mucho más "terrenales": conseguir un trabajo, terminar una carrera, formar una familia, etc. Es importante que entendamos que todos nuestros logros no serían posibles sin la ayuda de los que nos rodean. Es importante, porque es la base de la humildad. Y la humildad es un valor necesario para la vida en sociedad.
  Por eso, mi invitación en este caso, pasa porque empecemos a ver nuestros éxitos, como éxitos compartidos. Seamos agradecidos de todas aquellas personas que nos han apoyado de tantas maneras diferentes para llegar a ser quienes somos.
  Avancemos entre todos, que es de la única forma que vale la pena avanzar. El triunfo de uno se pierde en la inmensidad de nuestro mundo, pero cuando el triunfo es colectivo, entonces es nuestro mundo el que empieza a brillar un poco más. Y esa es nuestra tarea: hacer que nuestro mundo sea cada vez un poco más brillante.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Gracias primo! Por ahora son ideas medio desordenadas, espero ir ordenándolas de a poco.

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